martes, 24 de noviembre de 2015

Aliméntate

martes, 24 de noviembre de 2015
Remolonear entre las sábanas por la mañana. Tomar una taza de café en completo silencio mientras ves despertar el día por la ventana. Darle las buenas noches a alguien. Comer una hamburguesa con los dedos y la boca empadados de ketchup. Juntar a tus amigos -a muchos de ellos- en torno a una mesa y que nadie quiera levantarse. Llegar a casa después de un largo viaje oliendo a otro país. Salir a correr e ir oyendo tus pasos sobre la tierra. Un nuevo mensaje en Whatsapp con la foto de un recién nacido y el texto "todo ha ido bien, la madre y el niño están perfectamente".


Aliméntate de todo aquello que te hace feliz. Preocúpate de reservar hueco en la agenda para disfrutar de lo que te rodea con quien te rodea: pequeños momentos o grandes aventuras, lo importante es alimentarse. Esas pequeñas cosas que te hacen reconciliarte con el mundo son las que deberían obligarte a saltar de la cama cada mañana. Aliméntate de cosas que te permitan afianzar la certeza de que esta vida realmente merece la pena.

No permitas que te cubran de rutina y obligaciones. Huye de una vida que te arrastre por cada día y marque en los surcos de tu sonrisa la fatalidad de la pena y la desdicha. No consientas que otros vuelquen en tí sus complejos y frustraciones: que te humillen, que te recriminen, que te desprecien. Asegúrate de que tú no eres el centro de tu universo y acepta que la gente entre y salga de él. Convéncete de tus virtudes y quiere mucho y bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Evocador © 2014