martes, 17 de noviembre de 2015

Productos ecológicos Dehesa El Milagro

martes, 17 de noviembre de 2015
No soy especialmente talibán con la cuestión de los productos ecológicos y el halo alternativo y moderno que acostumbra a recubrirlos. En Estados Unidos estuve un año viviendo frente a un supermercado Whole Foods, y reconozco que acabé convencido de las bondades de buena parte de su oferta, si bien los supermercados al uso allí eran un auténtico escándalo con su fruta perfectamente encerada y los pescados o las carnes reducidas a filetes limpios y relucientes sin una gota de sangre. En España todavía no hemos llegado a tales extremos, y por norma general los productos de cualquier supermercado al uso gozan de más calidad.


Ahora bien, cada vez hay que escarbar más profundo para encontrar productos que merezcan la pena. Los supermercados se han radicalizado en el tema de los productos frescos. En lo que respecta a las frutas, verduras y hortalizas, ofrecen productos independientemente de la temporada y con unos requisitos estéticos (y no de sabor) que provocan que buena parte de la producción acabe en zumos o en la basura directamente simplemente porque no lucen bien en los lineales. Esto sin mencionar frutas que pasan semanas en cámaras frigoríficas y que saben igual que el corcho de una botella de vino.

Frente a esto cada vez más, y aunque no se trate de la única alternativa, está proliferando la venta directa de los productores. El tema es extenso y conviene informarse previamente: que nos venda directamente el productor no implica nada más salvo que probablemente ahorremos algo de dinero, por otro lado no es lo mismo ecológico que orgánico y, por supuesto, el que sean cualquiera de las dos cosas no es sinónimo de que el producto sea de calidad. Cada cual tendrá que indagar y elegir su proveedor, pero lo importante es tener el criterio suficiente como para determinar si el producto realmente merece lo que estamos pagando por él o no. Han proliferado enormemente los granjeros al cargo de huertas y granjas que venden lechugas a las que ni siquiera los caracoles se acercan.

Para los que vivimos en Madrid hay una opción muy recomendable: los productos de la dehesa El Milagro. Yo los he probado, y francamente merecen la pena. Verduras y hortalizas que crujen cuando las comes, que están tersas y que huelen a tierra y verde. Además cuidan la presentación y de alguna forma cada una de las cajas que preparan transmiten la sensación de que todo ha sido tratado con cariño. Todos los productos son ecológicos, y además están muy buenos. Reparten una vez al mes, y permiten personalizar las cestas, además de añadir otros productos como huevos, ternera o mermeladas.

Pruébalo. Además de alimentarte mejor y más rico, tendrás oportunidad de conocer productos desconocidos hasta ahora, obligarte a aprender a cocinarlos y a comerlos y, sobre todo, reconocer la estación del año en la que estás simplemente con mirar al cajón de la verdura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Evocador © 2014