lunes, 12 de diciembre de 2016

No te canses de aprender

lunes, 12 de diciembre de 2016
Hace ya un año que me plantaba frente a las listas de propósitos de nuevo año. En su lugar, decía, prefiero hacer listas mirando hacia atrás: jugar a no olvidar en vez de a retarme y, muy posiblemente, rendirme antes de tiempo. Nombré la lista de las cosas buenas que me habían pasado durante el año pero obvié, y por eso ahora la traigo, la lista de las cosas que he aprendido durante el año.


Un día en el que no aprendes nada es estúpido pero se puede tolerar. Un año sin aprender nada es inaceptable. Así que desde hace varios años sobre estas fechas, busco un sitio tranquilo y voy escribiendo en mi Moleskine todo lo que he aprendido durante el año: lo importante, lo significativo, lo que realmente no quiero olvidar.

Hay que mantener la curiosidad, siempre. A veces cubrimos nuestra desgana con filosofía barata y recetas inventadas: lo que sea con tal de no mascar un libro. Tendemos a convencernos de que las cosas son como son, se hacen como se hacen y, por ende, no hay más misterio. No nos preocupa saber qué pasaba por la mente de Calígula, por qué es tan complicado llegar a Marte, qué quiere decirnos Martin Chirino con sus hierros enrevesados o, más a pie de calle, por qué nuestro compañero de trabajo no para de joder la marrana.

Nada es más excitante que descubrirse ante el abismo de lo que nos falta por aprender. Saber que ni uno sólo de los días que te restan, sean los que sean, tendrás hueco para aburrirte si de verdad no lo quieres. Pisar una biblioteca, o un museo, o ver una buena película y notar como tus pulsaciones se aceleran y te sientes abrumado, desbordado: pequeñito frente a aquel alud.

Aprender es lo que te mantendrá vivo, y en paz. Cada cosa que aprendas te ayudará a comprender un poco mejor la vida misma: conocer la causa, y no chapotear en las consecuencias. Te ayudará a empatizar con los demás, a comprender mejor tu entorno y, sobre todo, a mirar la vida con una perspectiva mucho más alargada.

No pierdas la pasión por aprender, por descubrir, por entender. Cada pequeña cosa que te rodea es un milagro en sí mismo: no te niegues la oportunidad de descubrirlos.

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