viernes, 9 de diciembre de 2016

Si algún dia me leyeras

viernes, 9 de diciembre de 2016

A veces uno trata de concentrar lo poco que sabe, lo poco que ha aprendido: un esfuerzo por separar el polvo de la paja, por destilar lo que merece permanecer. Si un día tuviera una hija, y esa hija quisiera guardarme una carta, probablemente le contaría lo siguiente:

Viaja. No te preocupes del dinero. Viaja. Tanto como puedas permitirte. Sin descanso, sin remordimientos: sólo viaja. Procura que cada vez que vayas a coger un avión algo dentro de tí te pida permanecer, estar donde ya te sientes cómoda, y oblígate entonces a tomar ese avión, o ese tren, o ese coche. No extrañes nada de lo que dejas y empápate de lo que te rodee, en cada momento en cada lugar: todo merece la pena.

No le debes nada a nadie. Sé agradecida y generosa (incluso más de la cuenta), pero no te sientas en deuda con nadie. Respira y que cada bocanada de aire sea un empacho de libertad. Siéntete así, libre: procura que nada te pertenezca, y que no pertenezcas a nada ni a nadie.

No te desmerezcas, ni dejes que te desmerezcan. Eres capaz de conseguir mucho más de lo que imaginas; nunca te pongas barreras, ni te limites, ni dejes que nadie te diga que no eres capaz. Intenta mejorar cada día.

Bebe, come, haz el amor. Salta, baila, ríe, grita. Disfruta: bébete la vida a grandes sorbos, sin remordimientos. El delito sería no hacerlo.

Pruébalo todo. Lo que te apetezca, lo que te infunda curiosidad: no dejes que te cuenten ni que elijan por tí. Prueba, cuanto más mejor, porque sólo así serás capaz de elegir lo que sí y lo que no.

Haz del arte tu mejor aliado: la pintura, el cine, la literatura, la música. Cualquier forma de expresión que haga que te emociones. Te ayudará a entenderte mejor a tí misma y a este mundo. Cobíjate en el arte cada vez que te sientas deambular.

Rodéate de los que te quieran bien: tu tiempo es si acaso tu bien más valioso. No lo malgastes con gente que no te interese. No faltes el respeto, pero tampoco pierdas tu tiempo. Procura que a tu alrededor haya gente interesante, que despierte tu curiosidad y te haga plantearte cuantas más cuestiones mejor. Sé frívola, sé vehemente, sé reflexiva. No tienes que elegir, puedes serlo todo.

Atrévete. Siempre. Si dudas entre hacerlo o no hacerlo, decirlo o no decirlo, siempre, siempre, elige la acción. En el futuro te arrepentirás sólo de lo que dejaste de hacer. El resto, serán lecciones aprendidas o batallas ganadas. A veces llevarás razón, a veces tendrás éxito, a veces te harán caso. Otras no. Lo importante es que diste el paso.

Sé fiel a tí misma. Créete.

No te preocupes demasiado. Ni por el futuro, ni por él, ni por mamá ni por papá. Por nada. Pasarán cientos de cosas y en la mayoría serás simplemente espectadora. No sufras más de lo necesario. No reprimas las lágrimas pero tampoco dejes que te inunden. No arrastres culpas, ni penas ni desconsuelos. Tuyo es tu camino.

Y con todo, te darás de hostias. Te caerás una y otra vez y otras tantas te levantarás. La vida va un poco de eso: de caer y levantarse, de apostar y ganar o perder. Te harán daño, te mentirán, tratarán de herirte. Yo, mientras pueda, estaré ahí para ayudarte, cómo sepa y hasta dónde pueda: pero tampoco me hagas demasiado caso porque yo también continuaré equivocándome hasta el último de mis días.

1 comentario:

  1. Homenaje a a este texto que no me canso de leer: http://blogs.revistagq.com/nadaimporta/2014/04/no-te-vendas/

    Que a su vez viene de este otro que también he disfrutado una y otra vez: https://magnificomargarito.com/2014/04/02/consejos-para-una-hija-parte-ii/

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